«Jesús: Nueve miradas sobre una vida desafiante», de Joseph Ramos

Comentario de Cristián León González, vocero de Voces Católicas

Ficha del libro

Editorial Planeta (Paidós)
2023
188 páginas

El economista y académico Joseph Ramos nos vuelve a sorprender con su nuevo libro Jesús: nueve miradas sobre una vida desafiante. Ya lo había hecho con su libro Creer o no creer: el misterio de Dios a la luz de la razón (2022). Ahora se centra en el misterio de Cristo a la luz del corazón. Sí, porque esta vez se sumerge en la persona de Jesús desde una perspectiva vital y muy edificante.

Si bien hoy nos encontramos en la más absoluta indefensión y desvalimiento en donde lamentablemente nos encontramos muy solos y confundidos, el autor nos plantea una visión renovadora y esperanzadora de Jesús, invitándonos a redescubrirlo desde diversos puntos de vista que enriquecerán su legado, misión e invitación. El anhelo de Dios golpea cada vez más fuerte nuestros corazones y la búsqueda de sentido hace cada vez más imperativo que volvamos a hacerlo nacer en nuestros corazones, y qué mejor momento que la Navidad. La religión está en franca retirada de la Cultura Occidental. Un botón de muestra: en Chile, el desplome de la identificación religiosa está disminuyendo de forma muy grave, sobre todo entre los jóvenes. El año 2000, el 95% de los jóvenes expresó alguna identificación religiosa. En el 2010, cayó a 63%, y en el 2022, a 43% (encuesta Nacional de Juventudes de 2022). Como plantea Joseph Ramos en su último libro Jesús (2023), en Chile se está pasando de una cultura cristiana, donde se era católico por defecto, a una cultura secular, donde se es escéptico o arreligioso por defecto. Ya no hay una cultura dominante –que era la cristiana-, sino que coexisten múltiples subculturas y creencias, donde el cristianismo no es sino una entre muchas. La desaparición de la voz de la Iglesia dentro de los medios de comunicación lo prueba dramáticamente. Hoy somos una anécdota dentro del paisaje social y político de la contingencia. La religión ya no ocupa un lugar privilegiado en la cultura ni es voz en la plaza pública.

Joseph Ramos está firmemente convencido que hoy, más que nunca, debemos redescubrir la figura de Cristo, y lo hace desde variadas miradas, tal como diversos ríos conducen por distintas rutas hacia la misma fuente primordial. Primero hace una novedosa mirada desde la poesía, elaborada desde la mirada de cuatro poetas: Pablo de Rokha, Eduardo Anguita, Gabriela Mistral y Nicanor Parra, que con sus miradas profundas y reveladoras, revisan cuatro aspectos o semblantes de Jesús que a ellos cautivaron. Ese capítulo de arranque del libro es sencillamente soberbio y atrapa e incita a seguir su lectura. El segundo capítulo pone en contexto la persona de Cristo, el mundo e instituciones judías de la época y el contraste de Jesús con ellos, donde se advierte que Éste era un personaje revolucionario, pero de una revolución interior, pacífica y que venía a cambiar y a abrir mentes y corazones.

El siguiente apartado nos presenta a Jesús como maestro de la moral. Es decir, si sacáramos todos los milagros o hechos portentosos del Evangelio y nos quedáramos sólo con su mensaje, nos daríamos cuenta de la envergadura de su invitación y del estímulo a vivir una vida virtuosa. Examina los dos mandamientos síntesis: “amar a Dios sobre todas las cosas” y “amar al prójimo como a ti mismo”; luego dirige su mirada al Sermón de la Montaña, uno de los textos más emblemáticos y sugerentes de los Evangelios, con una reflexión muy estimulante. También comenta otros pasajes muy representativos y alegóricos de sus enseñanzas. Nos hace reparar en que pocos escuchan a Jesús sin estremecerse por el calado u hondura de su mensaje.

El epígrafe que sigue trata de Jesús como modelo de vida ejemplar, un hombre compasivo que nos regala su amor incondicional, no porque hagamos cosas por él, sino porque somos hijos de Dios. Su modo de actuar, mostrándonos en ello el amor de Dios hacia el mundo, reinstaurando el Reino que Dios tenían en mente al momento de crear el mundo. Jesús condena el pecado, pero es compasivo con el pecador. Por eso convive con prostitutas, leprosos, publicanos y pecadores. Jesús entiende las miserias existenciales del ser humano, y desde esa conciencia de naturaleza caída, lo redime mostrando el infinito amor de Dios. Ese actuar de Jesús hasta las últimas consecuencias lo llevará a esa horrible muerte en la cruz.
También aborda la faceta de Jesús como milagrero y profeta, así como Jesús actúa y opera sobre el alma también lo hace sobre el cuerpo. Ninguna dimensión de lo humano le es indiferente a Cristo. Los milagros de Jesús no tienen tanto que ver con demostrar su poder, sino su infinita compasión por el dolor y el desvalimiento humano. Todo milagro involucra la fe del solicitante y que éste haga su parte. Lo que salva es la fe en Dios. Joseph ramos indaga aquí sobre el problema del mal.

Otro apartado indaga sobre Jesús como liberador, su mensaje libera y otorga esperanza a los pobres, los desvalidos, los oprimidos, a los débiles y a los sin poder. Jesús llama a sus seguidores a imitar su ejemplo y continuar en su misión sobre los más necesitados. Aborda aquí la interpretación que hace de ello la Teología de la Liberación, tan en boga en el contexto de Latinoamérica durante la Guerra Fría. En definitiva Ramos nos invita a entender la liberación del hombre en el hecho del compromiso con la lucha por librar al hombre de toda estructura que lo oprima y lo deshumanice, así como del pecado que lo aliena de sí mismo y lo distancia de Dios. Se entiende que esta dimensión de su mensaje lo llevó a entrar en conflicto con las autoridades de la época y lo condujo a su condena y ejecución.

Los siguientes capítulos tratan de los cuestionamientos de Jesús como hereje y blasfemo (cap. 7), que podría leerse como incompatible con las miradas anteriores. Cuestionar a las autoridades o el modo de vida o hábitos mentales que se llevaban en ese momento. Es muy interesante que cada capítulo lleva una reflexión final por parte del autor, actualizando el mensaje y persona de Jesús a nuestros propios dramas, desafíos y preguntas, porque “Él hace nuevas todas las cosas”. Así agrega un sugerente capítulo 8 explorando la dimensión de Jesús según Jesús, explorando la visión de Jesús desde los Evangelios sinópticos y desde el Evangelio de Juan y cómo Éste se presenta a sí mismo. El siguiente apartado nos lleva a cómo ven los discípulos a Jesús, obviamente con el hecho de la Resurrección, esta visión será modificada y resignificada. Llama la atención de los títulos atribuidos por los discípulos a Jesús como Salvador, Juez de la creación, Cordero de Dios; señor, Padre e Hijo en el mismo plano o Dios hecho hombre. Joseph Ramos examina y reflexiona el alcance de todos estos títulos. El capítulo 10 analiza a Jesús mirado desde la ortodoxia cristiana, mirada que comparte e integra todas las anteriores y que serán zanjadas en las definiciones conciliares de los primeros siglos.

La reflexión final es una lúcida mirada sobre el significado y síntesis de estas diversas miradas, de Jesús como provocador, contracultural, compasivo y exigente, pero por sobre todo que vivió radicalmente el mensaje de amor que predicó. También cautivarnos con que Jesús no es sino Dios hecho hombre y que nos invita a vivir en y para el amor, que sigamos las siete obras de caridad que nos plantea el Evangelio de San Mateo y que nos esforcemos por alcanzar a Dios. Menudo mensaje nos invita Jesús, y Joseph Ramos quiere ser portavoz contemporáneo de ese eterno mensaje de sabiduría y amor resplandeciente. Agradecemos el coraje del autor por hacer nuevas todas las cosas.

Cristián León González
Vocero de Voces Católicas