“Una pausa de toda la Iglesia en escucha”. Esta fue una de las descripciones que el Papa Francisco utilizó para resumir el trabajo que se realizará durante la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El Santo Padre pronunció esta frase en la inauguración de aquel encuentro y que corresponde a la cuarta etapa del Sínodo de la Sinodalidad, iniciado en 2021 y que concluirá en 2024. En esta nota te resumimos de qué se trata.
En primer lugar, un sínodo, o concretamente Sínodo de los Obispos, “es un organismo consultivo creado por Pablo VI en el marco del Concilio Vaticano II, para pedir a obispos de todo el mundo que participen en el gobierno de la Iglesia, aconsejando al Papa sobre asuntos de interés para la Iglesia universal”. Por ejemplo, el Papa ha convocado sínodos sobre la familia, los jóvenes o para la Amazonía.
El tema del sínodo actual es la sinodalidad. Según el sitio web oficial, este concepto “denota el estilo particular que califica la vida y la misión de la Iglesia, expresando su naturaleza de Pueblo de Dios que camina y se reúne en asamblea, convocado por el Señor Jesús con la fuerza del Espíritu Santo para anunciar el Evangelio”. El objetivo es “ofrecer una oportunidad para que todo el Pueblo de Dios discierna conjuntamente cómo avanzar en el camino para ser una Iglesia más sinodal a largo plazo”.
Para ello se invitó a participar a “a todos los bautizados”, es decir, “sacerdotes, religiosos, laicos, hombres, mujeres, jóvenes, adultos…”. A todos ellos se les exhortó a dialogar con quienes “han dejado la práctica de la fe, las personas de otras tradiciones de fe, las personas sin creencias religiosas”. Además, se ha puesto énfasis en “en hacer participar a aquellas personas que corren el riesgo de ser excluidas: las mujeres, las personas con discapacidades, los refugiados, los migrantes, los ancianos, las personas que viven en la pobreza, los católicos que rara vez o nunca practican su fe, etc.”. En resumen, la Iglesia se ha dado una oportunidad de escucha, encuentro y discernimiento sobre su comunión, su participación y su misión.
Lo anterior configuró el desarrollo de este proceso. Se inició con “la consulta mundial a todos los fieles, incluyendo una Asamblea General de Obispos en Roma, y terminando con la recepción por parte del Pueblo de Dios en las Iglesias locales de los frutos de todo el proceso de discernimiento”.
Se estima que 365 personas participarán en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, entre ellas obispos, religiosos, sacerdotes, diáconos y laicos. Además, “por primera vez, quienes no son obispos —entre ellos 54 mujeres— tendrán derecho a voto”.